Esto es una continuación del primer escrito en esta página, donde de forma incoherente intentaba explicar el por qué. Además de una vago intento que no cerraba ideas parece una buena explicación para contextualizar ese momento donde descubrí muchas ideas y herramientas con las que experimentar y jugar. Ya llevo un poco más de un año jugando con software e internet y creo que la evolución de la página lo demuestra, pasando de una página muy 'html + css' a algo un poco más diseñado y moderno.

Si bien es contrario a una filosofía más ortodoxa sobre software y código minimalista —por motivos de rapidez y seguridad— se dio por aprender otras cosas de más personas, además de personalidades puristas sobre Linux/GNU y FOSS. No es que esas inclinaciones desaparezcan, es más una holgura de restricciones intentando no desprenderme de esos principios: por ejemplo, los scripts y fonts son locales en el servidor intentando no pasar por servidores de terceros, manteniéndolos actualizados.

Otro punto importante es la IA. Durante estos 12 meses han pasado cosas extraordinarias y sus capacidades a día de hoy son suficientes para dejarme jugar con cosas que no entiendo sobre diseño, investigar fuentes de las que sacar ideas, escribir código en minutos que me tomaría semanas en unos minutos y más cosas mágicas. Esto facilitó mucho más la capacidad de ir descubriendo cómo implementar ideas y el estado actual de la página es evidencia.

Con lo anterior de lado, explicaré a profundidad los motivos y las referencias de las que he ido adquiriendo y mezclando cosas con sus respectivas fuentes. Al fin y al cabo, las licencias y fuentes hay que respetarlas.

Tener un lugar propio

Luke Smith fue el punto de partida. De él he sacado varias cosas, pero lo que incumbe ahora es tecnología; con el primer escrito dejé en claro varias posturas de forma superficial.

Lo que maś me animó de Luke fue el lanzarte a hacer las cosas aunque no las comprenda profundamente, tener algo propio, animarte a mostrarlo y no depender de terceros.

Su página contiene artículos, programas, proyectos y servicios hosteados. También creó LandChad, que enseña a levantar una página y administrar servicios propios. De sus tutoriales comenzaron los cimientos del servidor con el que hosteo la página y programas como las calculadoras, el terminal de quotes y un asistente LLM del que no estoy seguro si hacer público, aunque tengo ganas de hacerlo.

Si bien comprendo —o eso creo— su filosofía, para Luke el software libre, comprensible y eficiente son vitales para el funcionamiento, la seguridad y la libertad. Comparto totalmente esas ideas, pero también considero importante cómo se ve y cómo se siente usarlo. Para mí, las calidades técnica y estética deben ir de la mano.

Aprender lo que publico

Gran parte de lo que sé sobre finanzas y biotech viene de Martin Shkreli.

Su influencia no está presente en el aspecto de la página como en aquello que contiene: cómo analizar una compañía, construir un modelo y relacionar resultados clínicos con una valuación. Los artículos de Sarepta y Abivax, los modelos descargables y la decisión de mostrar de dónde sale un precio objetivo pertenecen a esa rama.

Sus recomendaciones de lecturas también las he estado considerando, ahora que tengo más tiempo libre asumo que las integraré a mi metodología.

El crédito concreto para Shkreli es que una parte importante de mi educación financiera y de mercados nació de escucharlo trabajar y explicar estos problemas.

Aprender a construir

Theo ha influido recientemente mi manera de entender la programación: herramientas, workflows, inteligencia artificial y la relación entre todo.

No se trata de copiar su stack ni de convertir esta página en la Landing Page de una startup. Lo importante fue entender que programar no consiste solamente en escribir código. También es elegir herramientas, diseñar un proceso, reducir fricción y encontrar formas de construir cosas que antes estaban fuera de mi vista.

Garry Tan aparece en esta misma rama. Estoy usando su gstack, sistema abierto para organizar el trabajo con agentes. Su proceso completo basado en skills que el mismo usa para mejorar su trabajo para dirigir YC es algo que está al alcance de todos y, a pesar de que no lo use mucho, al momento de necesitarlo es muy útil. Una herramienta que magnifica la utilidad de otra tan disruptiva como los LLM.

Cómo debe sentirse

Benji Taylor es la influencia más clara en la interacción.

De su trabajo tomé la idea de que una interfaz no debería limitarse a cambiar de estado: debería ayudar a entender cómo ocurrió ese cambio. Los elementos pueden transformarse, conservar continuidad y revelar complejidad gradualmente. Una animación vale cuando explica una relación o hace que una herramienta se sienta mejor, no simplemente porque se mueve.

Esto aparece directamente en el gráfico inspirado por Liveline, en el signo transformable de «Detalles» y en la intención de que la navegación se materialice cuando es necesaria. Sus textos sobre los principios de Family y sobre iconos morfológicos me ayudaron a ponerle nombre a varias cosas que buscaba sin saber explicarlas.

También me interesan los cambios de diseño de X: su densidad, el uso del espacio y la atención puesta en interacciones pequeñas. No quiero que esta página se parezca a una red social, pero sí aprender de una interfaz capaz de mostrar mucha información sin sentirse como un dashboard corporativo.

El blog de based16z, epilepsywarning.com, representa otra cosa. Lo seguía originalmente en X por su humor, pero su página me gusta porque no parece una identidad profesional higienizada. Tiene carácter, se permite ser extraña y existe bajo sus propias reglas. Me recuerda que una página personal no necesita comportarse como un producto comercial para estar bien hecha.

El crédito

La independencia no significa aislamiento ni originalidad absoluta. Significa poder entender lo que utilizo, decidir qué conservar y asumir la responsabilidad por el resultado.

Esta página contiene trabajo mío, ideas aprendidas de otros, software libre y código producido con ayuda de inteligencia artificial. Quiero que cada influencia sea reconocible sin convertir la página en un monumento a sus referencias.

Lo propio no es aquello que nunca recibió influencia. Es aquello sobre lo que uno puede responder.